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sábado, 27 de febrero de 2016

Diarios de Joyera

...cuando se trabaja desde el silencio

Temarios y bocetos

Llevo muchos días aislada del mundo, y es que las cosas de palacio van despacio.
Me quedo en casa y no me llega el tiempo.
No negaré que me siento muy afortunada de que mi trabajo se base en el pensamiento y el dibujo.


Lo del pensamiento no es una cosa que yo diga para hacerme la guapi, es que una joya se piensa, por eso se dibujan las vistas, no es lo mismo del derecho que del revés. 
Los pendientes no cuelgan igual, no hacen el mismo juego, es cuestión de mirar bien las cosas.


Y no es tan sencillo. La cuestión es equilibrar volúmenes y en mi caso hacer apariencia de lo etéreo. Y cómo se hace eso... 
Jugando con el vacío.



Y sino le preguntáis a Oteiza, que él lo cuenta muy bien.


miércoles, 10 de febrero de 2016

Orfebre

Si tengo que escoger entre joyas y poesía elijo una conjunción de ambas


No sólo las joyas requieren escrúpulo y mimo, en "Orfebre" Leopoldo M. Panero manufactura versos con la precisión de un joyero...

La herida es una enfermedad de la piel
como si solo lo que hay no bastara para hundirnos
y construir la poesía como una enfermedad de la piel



Muchos elementos para un solo colgante, cuerpos simples en plata y materiales naturales.

De íntegra manufactura, desde el hilo trenzado por mí a las piezas de plata fabricadas una a una, pasando por la pieza de madera extraída de mi astillera que yo misma de nuevo he facetado aleatoriamente, lima que te lima.

Como elementos naturales una vez más mar y montaña; maderas, pluma, coral y nácares de un rosado candor.


miércoles, 7 de octubre de 2015

Improbable Ring

El depósito de metales.

No lo sé, ni idea de los motivos, supongo que será esta energía otoñal imparable, pero llegué a casa y en vez de dormir como se hace a esas horas, yo fui a sentarme en mi banco de joyera.

Trabajar de noche es cansado pero si lo cojo con ganas optimizo y soy más eficaz. Pero aún recuerdo mis temidas navidades, en el taller, sin saber cuando veré la luz. Luego me hago selfies y lo que prefiráis, lo extraño es que no tenga una compañera imaginaria inexistente para el resto del mundo pero que es mi amiga y se llama Jana, que sepáis.


Total, que estos días me acuesto y me levanto torera.

Ya lo he dicho, estoy extra energizada y motivada, así que me planté en el taller y tenía una cinta de oro que laminé, un trozo de plata del que salió el aro del anillo, y lo demás pues lo de siempre, fuego y golpe y mucho mimo.
No sé qué se me pasaba por la cabeza cuando iba metiendo, trozos y más trozos de todo lo que tengo desparramado por mi mesa de trabajo.... Porrazos hasta agrietar, fuego hasta fundir.


Anoche decidí poner el metal al límite, en un bonito juego similar al mecano, donde veía un hueco colaba una pieza. De todas formas, como la cinta de oro la he retorcido con las manos iba y venía con el martillo, así que sujeción con el hilo de acero y reajuste continuo de soldadura hasta que nada pinche ni sobresalga, que no se me enganche el anillito en el pelo, no lo soporto, por eso los anillos con garra me gusta para hacerlos y que los lleven otras. Me he cargado muchos jerséis de lana y arrancado mechones. 

Daily Wear Jewelry, please.
Hoy he tenido una jornada muy interesante en una empresa donde se trabaja el acero y al enseñar éste anillo recién salido de mis manos a otros trabajadores del metal, me miraban como si estuviera pirada, incluso me han preguntado si "eso" es para vender. Si me lo piden claro, pero éste es mío, porque la cinta de oro es de mi abuela, es el brazo de un anillo que tenía una flor. Ahora la flor se ha declarado independiente en el cuello de mi ama y yo con la venia de mi querida abuela que era la mejor abuela, siempre sonriendo y de buenas... Qué temple. Yo quiero. 

Pues eso, que con su venia y su oro he modificado el anillo y lo he diversificado, porque lo he multiplicado, de uno, dos, anillo y colgante. 
Normalmente me atonto mucho mirando los anillos que llevan piedras, por sus tonos, transparencias.... Pero con éste me he quedado igual de tonta, tiene tantos detallitos y matices y esa línea tan bonita.... Además es íntegro de metal, oro y plata, que es lo que a mí me gusta, porque es resistente, no hay que tener cuidado con los golpes, ni con poner demasiado la piedra al sol, o perderla o romperla, y te puedes dar baños en el mar, no se daña, el cloro de la piscina le afecta menos.... Con los metales nobles todo son ventajas. En cuanto a trote y poco cuidado, y si además el diseño es bonito... Me gusta mucho llevar solo anillos de metal, sin accesorio. 

Así que sobre gustos.... Los chicos del metal me han enseñado muchas cosas y yo a ellos. No pensaban que iba a aporrear así su material ni manejarlo. En un principio no me daban credibilidad, pero les he demostrado que mi maña y fuerza de joyera me capacita para fabricar cosas que ellos me decían, no, no vas a poder, no se doblega, ya está templado el metal....



 Me he dejado las manos, al minuto y medio mi calibre estaba lleno de sangre, porque esos hilos de acero eran el material más hostil y agresivo que he tocado en tiempo. Pero qué brillo y textura ondulada tan bonita. 


Me lo he pasado pipa con los colegas, probando otros metales y ya equipada en prevención porque a esos niveles de tensión y dureza la cosa no es broma. Gafas, guantes y mucho humor. 




Me gusta mucho rodearme de hombres y hablarles de estas cuestiones técnicas, me siento muy bien porque sé de lo que hablo y a ellos les suele sorprender, pero ya les he dicho, somos muchAs las joyerAs. Siempre ha habido mujeres en el oficio, pero ahora, somos un montón! Y manejamos dibujo, taller, materiales... En el Politécnico Easo muy bien, pero ya en tu taller es cuando empiezas a reconocer las cosas y crear tu propia manera de trabajar, porque en joyería no hay normativa y cada maestrillo tiene su librillo.

lunes, 30 de marzo de 2015

Si vives intensamente

La Semana Santa me da mala espina, por los clavos de Cristo, quién se empeña en que aún ésto siga en marcha. Quizá los hosteleros, los curas, los niños y sus profesores.
Yo no quiero la Semana Santa, ni sangre ni pasión, voy sobrada todo el año.

Estos anillos no son alianzas.
Pero el significado está en el juego. El juego de la tensión. 
Tras las malas noticias me hago tirabuzones o enredo con los anillos.


Son anillos pasionales, marcados a fuego como los becerros, y en pleno domingo de ramos se atisba lo que se avecina, una cuaresma repleta de pecaminosos pecados de pecadora más que habitual. Dime dónde la norma que afilo la pértiga.

Odio la semana santa, lo he dicho, verdad? Las peores historias transcurren en estas fechas, lo más oscuro de cada uno revive y los motivos son confusos entre tanta liturgia impostora.



Nadie va a resucitar. Ni daré la vida por tí, las únicas coronas que me gustan son las de los cuentos y las sustentan jovenes bellas, pero no olvido el atractivo de Jesús ensangrentado y desnudo arrastrando los maderos.

Que alguien nos de agua, porque tenemos la boca seca de decir que menos santa esta semana será.

Y de la pasión no quiero hablar hoy.


viernes, 27 de febrero de 2015

Very Slow Jewelry

Así, acuñando manidas denominaciones modernistas de ayer, describo el curro. Lento. Muy lento. Todavía se puede más. Digo mejorar. Pero por hoy ya está bien...


lunes, 23 de febrero de 2015

Cosas que no dije

Las cosas que no dije las guardo con las joyas que están en los cajones pero me da pena fundir.
Yo sé que hablo mucho, sin parar, pero aún no he contado todo porque la mente es inmensa. 
Pero no te quiero aburrir.
Voy a enseñarte en uno, los posts que no tuvieron lugar. 


Estos pendientes son de plata con una hojita de oro y corales rojos. Son los zarzillos de corales que yo pensé, mis pieceríos particulares...


También tengo anillos, de oro y de plata,Trinity Team, y para ser medio dilexica, luego me va lo de la combinatoria. Pues éstos me chiflan, por eso los tengo yo. 

Y ya hoy no tengo tiempo de más.